FRANCISCO – 49 años

(Testimonio)

LOS COMIENZOS
“Empecé a los 18 años, a mí no me gustaba beber alcohol, pero veía que todo el mundo lo hacía”

“Me incorporé al trabajo a los 13 años, en artes gráficas. Salía con mis amigos, iba a jugar a los billares, salía con chicas, tomábamos gaseosas y otras bebidas refrescantes…”

“Luego ya, empecé a salir con mi hermano mayory me llevaba a sitios en los cuales alternaba. Empezábamos tomando una cerveza, íbamos a hacer gimnasia y nos tomábamos el bocadillo con una botella de vino. A la vuelta otra cerveza antes de llegar a casa a comer. Salíamos por la tarde, echábamos una partida y tomábamos una copa.”

“… Ya me eché novia, empecé a salir con ella. Entrábamos en una discoteca y pedíamos una consumición, con una teníamos bastante para pasar la tarde.”

“…yo por sentirme bien, por conversar con ellos, pues también tomaba alguna copa antes de entrar a trabajar…”

“En el trabajo empecé a alternar con los compañeros, quedábamos en un bar de la empresa y algunos tomábamos una copa por la mañana y después íbamos a comer y comíamos con vino y a la salida algunos días se terciaba y un grupo íbamos a un bar a jugar una partida y nos caían un par de consumiciones.”

“… ya empecé a tomar copas por la mañana, se iban juntando una aglomeración de cosas y le iba cogiendo el gusto a la bebida, ya no me era tan desagradable como al principio, empieza uno a cogerle ese gustillo.”

“Salíamos al campo y se llevaban cajas de cerveza, se bebía vino con la comida y ya tomaba algún cubalibre por la tarde. Con todo esto, al cabo del tiempo me fui formando un hábito. Un hábito es muy difícil de quitar y yo no tenía información de que aquello pudiese llegar a perjudicarme física o psicológicamente.”

En las relaciones familiares no había ningún problema, en las relaciones sociales tampoco y la vida iba transcurriendo así. A los 22 años me compré un piso, me casé y mi vida profesional fue transcurriendo en base a mi profesión, artes gráficas.”

“… las relaciones sociales y el consumo de alcohol era una parte muy importante de mi vida cotidiana, de mi trabajo.”

“Me metí en el mundo profesional, y monté una empresa que me duró tres años porque el consumo de alcohol se fue incrementando más y más. Yo era un hombre de producción, salía a la calle a ayudar a los comerciales, a tratar con los clientes. en esa época, no solamente yo, sino en la sociedad en general, se hacían los negocios en los bares… Se reunía uno en los bares de copas, en los pubs… Se iba a visitar a un cliente y luego a tomar una copa con él, y no era una ni dos, sino bastantes más…”

“… al cabo de los años se fue creando en mi organismo una dependencia, que yo no sabía que era tal dependencia, no había todavía información del alcoholismo.”

“Nunca me sentaba mal, nunca devolvía…, comía y bebía mucho, quizás por eso iba adquiriendo esa tolerancia al alcohol.”

EL MUNDO DE LAS RELACIONES PÚBLICAS
“… hay que destacar que en el mundo comercial y de relaciones públicas, se le puede sacar el gusto a las bebidas alcohólicas.”

“En este mundo de las relaciones públicas el consumir alcohol era algo obligado, porque cuando hacías una operación siempre era en torno a esa copa imprescindible. El beber me resultaba últimamente agradable, no sentía ningún síntoma desagradable, esos mareos que me daba el alcohol al principio, iban desapareciendo al adquirir la tolerancia y…, me gustaba beber, incluso hasta última hora me gustaba beber, paladeaba el alcohol.”

LOS PROBLEMAS
“… llegaba tarde por las noches, estaba creando un ambiente familiar un poco enrarecido, alguna discusión que otra con mi mujer…”

“… mi mujer era una persona muy tolerante, siempre creía en mis promesas, pero yo seguía bebiendo.”

“El taller no estaba atendido cuando tenía que estar atendido…”

“… y mi responsabilidad como empresario se iba degradando hasta que a los tres años me declaré en quiebra. Me incorporé al mundo laboral en otra empresa, pero no podía dejar el consumo de alcohol, ya me estaba empezando a vencer…”

“… me detectaron el hígado grando y duro, un hígado graso…”

“… y no hacía caso porque mi obsesión era trabajar, seguir en la misma línea de vida que llevaban mis amistades y mis compañeros, a todos los niveles, a nivel de abogacía, alte4rnaba con mi abogado, con el director del banco, con clientes de grandes firmas multinacionales y en ese mundo, en sus despachos todo el mundo consumía, llegaba a una multinacional a hacer los trabajos de imprenta y con el director de márketing bajábamos a tomar una copa por la mañana, de whisky o de anís, luego por la tarde si quedábamos para charlar sobre algún proyecto pues bebíamos…”

“Era un productor muy valorado profesionalmente…, incluso me decían que trabajaba mucho mejor con una copa que sin ella…, parece que sonaba como a gracia, una gracia que empecé a pagar muy caro…”

“… era muy informal con los horarios. No admitía entrar a trabajar a las 7:30, sin embargo siempre era el último en salir. A muchos empresarios les interesaba tener una persona así en el su empresa, porque siempre hay algún trabajo que se desborda, alguna urgencia, y teniendo una persona como yo, pues les venía bien porque siempre estaba a deshora e incluso sábados y domingos…”

“… me hicieron una biopsia de hígado y tenía cirrosis.”

“Prácticamente no daban nada por mí, decían que era progresivo. Pero la dependencia alcohólica que tenía era muy grande, necesitaba alcohol para funcionar, para moverme y para que se me quitasen los temblores. Así que salí del hospital y a la semana estaba igual, bebiendo, a pesar de que sabía que me podía estallar el hígado.”

LA VIOLENCIA
“Si alguna persona me decía que yo tenía problemas con el alcohol no le hacía caso, si algún familiar me decía que era un tal o un cual, tampoco…, me ponía agresivo.”

“Me estaba empezando a cambiar la forma de ser, no admitía que era una enfermedad ni que tuviera ningún vicio ni mucho menos. Seguía en mis trece y mi mujer seguía tolerando.”

“En cuanto a los malos tratos físicos en casa, prácticamente no han existido, aunque sí psicológicos…”

“Mis hijos han vivido su infancia en una situación muy alterada…”

“Perdí mi piso, me quedé sin trabajo, ya no iba ni a buscarlo, porque cuando salía de casa lo primero que buscaba era meterme en el primer bar…”

“… salí mal con mis socios, les vendí mis acciones, me duró el millón y medio de las acciones un mes, me lo gasté todo en beber, porque cuando bebes, invitas a todo el mundo, es un defectoq ue tenemos todos los alcohólicos…”

“Perdí los amigos que tenía porque no podían acompañarme en este mundo sin alternar…, porque ellos no eran como yo.”

“… y los amigos que me echaba cuando estaba bebiendo no eran nada, eran personas de barra que había conocido en ese mismo momento. Enseguida te creías que tenías amigos y no tenías nada.”

“… o dejas deber o nos marchamos de casa…”

“Mi mujer y mi hija me hicieron las maletas y entonces cuando realmente comprendí que la cosa iba en serio. Ahí fue cuando tomé conciencia porque realmente no me estaba importando nada lo que estaba perdiendo, mi piso, mi trabajo, mi salud…”

PIDIENDO AYUDA
“… llamaron a mis hermanas, vinieron, tuve una bastante gorda, casi me pego con mi cuñado, total, me engañaron y me llevaron al psiquiátrico, me tuvieron que poner dos Tranxilium 40 para calmarme de la agresividad que llevaba.”

“… toda mi vida había sido a base de embustes, de engaños, de prometer cosas que no había cumplido nunca…”

“Todavía no sabía ni donde estaba, pero lo que sí sabía es que quería dejarlo, que lo había intentado muchas veces, que no lo había conseguido y que quería a mi mujer y que en esas circunstancias ya era imposible la convivencia.”

“Nunca había pedido ayuda, había querido salir por mí mismo, pero nunca lo conseguía y ese mes que estuve en abstinencia se ve que…, al pedir ayuda, la tuve y bien que la tuve.”

“… ese mes que estuve ingresado, pensaba… ¿qué es lo que voy a hacer, merece la pena dejar de beber o seguir bebiendo y morirme?… Y, ¿por qué no puedo empezar otra vez de nuevo?”

“Allí tuve la oportunidad de encontrarme conmigo mismo, tuve tiempo para pensar qué es loq ue había hecho yo a lo largo de mi vida, cómo iba estropeando todo lo que creaba…”

“Pero, ¿por qué no podía recuperar otra vez la salud?, al menos en parte, ¿por qué no podía enamorar otra vez a mi mujer y recuperar el cariño de mis hijos?, ¿por qué no me podría enfrentar otra vez al mundo laboral siendo el buen productor como había sido?, con ideas creativas, ¿por qué no podía ser una persona sociable como había sido siempre, querida y respetada en todos los sitios, excepto cuando bebía y perdía las formas?, ¿por qué no podía recuperar todo eso?…”

“… me asesoraron para que fuese a un grupo de auto-ayuda, a una asociación, y empezó mi rehabilitación…”

“Empecé con mucha vida, con muchas ganas de recuperar todo muy rápidamente, y mis compañeros me enseñaron con su propia experiencia que había que tener paciencia, despacio, día a día, poco a poco, siguiendo poquito a poco todas las etapas y así me fui calmando. Así empezó esa reconquista mía, no faltaba a ningún grupo de terapia, me sentí muy identificado con la auto-ayuda.”

“empecé a conseguir cosas, empecé a conseguir el cariño de mi mujer que era lo más improtante y el cariño de mis hijos.”

“… cuando salí, había perdido tanto ya, que me prometí no volver a perder más, y empezó una reconquista mía. Se fue recuperando todo, ya tengo piso, mi situación laboral se ha regulado perfectamente, mi familia ha vuelto a ser un hogar…”

“La asociación también ha ayudado a mi familia…”

“Mi familia ha tenido que tragar cosas que son muy difíciles de creer, que el hogar se haya desestructurado, que mis hijos hayahn pasado una infancia precaria, que no hayan tenido mi compañía cuando lo han necesitado para sus estudios u otros problemas. Y de golpe y porrazo les dicen que esto es una enfermedad, que todo lo que han pasado es por una enfermedad. Es muy difícil digerir eso, ellos necesitaban ayuda para entenderlo y también para rehabilitarse y los grupos de familiares se lo han dado.”

“Me encuentro feliz, contengo, estoy disfrutando de mi abstinencia.”

“… los grupos me han ayudado a superar la ansiedad con los mensajes que me han dado, con su propia experiencia. Realmente donde se me abrieron los ojos de mi dependencia alcohólica fue en la asociación.”.

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